Juan Miguel orgulloso en Las Ventas

Juan Miguel orgulloso

Pudo verse en el quite por gaoneras al segundo, las intenciones con las que venía a Madrid Juan Miguel Benito. Tuvo la virtud de la quietud en la faena realizada ante el buen tercero, en la que clavó las zapatillas en la arena para conducir las alegres y enclasadas embestidas del novillo. No supo ver el novillero la necesidad de alargarle el viaje al novillo y le llegó a puntear la muleta aún así, pronto adquirían el ritmo de la embestida franca del utrero. Juan Miguel contó con el favor del público, pero los repetidos pinchazos dejaron todo en silencio.

Dos lentas y cercanas gaoneras en el quite al sexto había sido lo más aplaudido de la tarde, hasta que, en el centro del anillo, citó para iniciar, con el cartucho de pescado, la serie de naturales más templada del festejo. El novillo embistió a cámara lenta y así lo toreó Juan Miguel. La muleta voló baja y lenta, con el son que imprimió el buen novillo, aunque fue bajando en intensidad a medida que el fondo del mismo se fue apagando. Así fueron cayendo las series hasta el bonito cierre de faena por abajo, con doblones y toreras trincherillas para dejar el novillo en suerte. Mató al segundo intento, para dar paso al único trofeo del festejo.

Tuvo pies el primero de María Cascón, que acudió presto a los toques y repitió con ímpetu, aunque sin terminar de humillar. Hay que apuntar que tampoco le obligaron a meter el morro, por lo que se movió siempre a su aire. Raúl Cámara estuvo bien en los primeros muletazos, esos en los que tuvo tiempo para preparar la suerte, pero como no sometió al novillo, cuando éste le exigió firmeza y muleta puesta, se encontró con un novillero un tanto eléctrico, que resolvió las embestidas con más espíritu y voluntad que sólidos argumentos. No obstante, dejó algún natural de largo trazo antes de que los fallos con el acero hicieran sonar un aviso.

Más asentado se mostró Raúl en el cuarto, otro animal de buena condición pero que tuvo el defecto de la falta de fuerza. El madrileño, apuró hasta la última arrancada del novillo, que entregó pocas pero buenas embestidas, pasando muy despacio por la templada muleta de Cámara, sobre todo en un natural y un circular de buen trazo, pero que no alcanzó para dejar una sensación de conjunto. Saludó una ovación tras la buena estocada.

Volvió el vallisoletano Jorge Escudero a Las Ventas, ruedo en el que fue herido el año pasado, y lo hizo con una segura y entonada faena ante el buen segundo. Un novillo con humillada embestida que vio mermada su condición física tras una vuelta de campana en el primer tercio. Esto le restó eco a una faena en la que hubo muletazos lentos y templados, sobre todo con la izquierda, pero que dejaron ver el buen corte de Escudero (que ya había dejado una elegante media Verónica en el quite al primero de la tarde), antes de que el novillo se parase definitivamente. Un pinchazo y media estocada cerraron su faena.

Más parado y deslucido resultó el quinto, un novillo que rebrincó y salió con la cara alta, aunque acudió con obediencia a los toques hasta que renunció a embestir definitivamente. Escudero lo intentó con voluntad, atacando con toques firmes y estirando los viajes todo lo posible sin que los pitones alcanzaran la tela, pero poco pudo sacar en limpio.


2014-06-22 MADRID por Cultoro

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Las Ventas. Novillada estival. Un cuarto de entrada en tarde cubierta y de bochorno.

Novillos de María Cascón, algo justos de fuerda pero bien presentados. 1º repetidor y con nobleza. 2º armónico, con calidad a menos. 3º con ritmo y clase. 4º flojo y con nobleza. 5º deslucido por ser muy parado. 6º con mucha clase y nobleza.

Raúl Cámara (tabaco y oro): Silencio tras aviso y ovación.

Jorge Escudero (pizarra y oro): Silencio y silencio tras aviso.

Juan Miguel Benito (blanco y plata): Silencio tras dos avisos y oreja.

La ganadería tomó antigüedad.

 

 

Mucho Temple tienda taurina

 

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Juan Miguel orgulloso en Las Ventas
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Juan Miguel corta una oreja en Las ventas mientras que sus compañeros consiguen un silencio y silencio tras aviso y un silencio tras aviso y ovación
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